El ingreso de una nueva generación de universitarios y universitarias siempre es motivo de celebración. Estudiar en la Universidad de la República no sólo implica cursar o realizar una trayectoria educativa, sino pasar a formar parte de una de las instituciones más longevas del Uruguay, referente regional en términos de investigación y comprometida con una enseñanza de calidad y plural.
La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación realiza de forma sostenida un significativo esfuerzo presupuestal y organizativo para recibir a sus nuevos y nuevas estudiantes, y garantizar la enseñanza de grado en licenciaturas y tecnicaturas. En este marco, se aplican diversas políticas para facilitar la permanencia de los estudiantes y la continuidad de sus trayectorias, destinando una porción sustantiva del presupuesto del servicio a la duplicación de cursos, con una inversión que alcanza aproximadamente los tres millones de pesos anuales para la apertura de unidades curriculares en el horario matutino y nocturno. Esta política institucional -que recoge un reclamo estudiantil histórico- amplía de manera efectiva las oportunidades de cursado y favorece la permanencia de estudiantes en todas las carreras. En el presente semestre, se duplicarán doce unidades curriculares, lo que implica una asignación de recursos adicionales para la enseñanza de grado cercana al $1.400.000. Pese a estas cifras queda mucho por hacer para mejorar las condiciones de cursado y las trayectorias educativas de nuestros estudiantes.
También se continuará con la política de turnos para que la generación de ingreso pueda realizar su cursada en una única franja horaria. Por ejemplo, si en 2026 alguien comienza cursando la licenciatura en Antropología en el horario matutino, la seguirá realizando en ese horario. Al año siguiente, la nueva generación cursará a la noche.
De momento las únicas dos carreras que pueden cursarse con alternancia en la mañana, la tarde y en la noche son Historia y Antropología, pero acorde a las definiciones del plan institucional y del Consejo de la facultad, es prioritario universalizar la propuesta. Esto no implica eliminar el turno nocturno, sino dar más oportunidades a quienes ingresan, mayoritariamente trabajadores que estudian, para poder planificar su trayectoria de cursada. Las materias se continuarán dictando en la mañana,en la tarde, y también en la noche.
Se trata de políticas necesarias y perfectibles, que demandan organización, una estructura administrativa comprometida con las tareas, así como un esfuerzo presupuestal muy grande. El balance de estas políticas es positivo si permite que más estudiantes puedan mantenerse en la facultad, además de disfrutar de la vida universitaria que va más allá de un aula o una materia. Ser universitarios es habitar los edificios, transitar por más de una facultad, discutir en los pasillos, los patios o la cantina, hacer amigos y amigas, disfrutar de las numerosas propuestas culturales o deportivas y participar con responsabilidad de esa escuela de ciudadanía que es el cogobierno.
Desde decanato y desde la administración asumimos el compromiso de contribuir en todo lo posible para mejorar a diario las trayectorias educativas. Les pedimos que ustedes se comprometan, que presenten propuestas y reclamos y que participen de la vida institucional en forma respetuosa, planten cara a los desafíos que tienen las humanidades del porvenir y contribuyan a hacer de la universidad un espacio cada vez más inclusivo y democrático.
Nicolás Duffau.
Decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República.
